Barnices

Los barnices protegen. Especialmente, aquellas piezas o zonas expuestas al desgaste ganan resistencia gracias a su acción. Mejoran el resultado con acabados profesionales, a la vez que consiguen una mayor durabilidad. De acuerdo a la superficie o material sobre el que se quieran aplicar, existen diferentes tipos de barnices. Elegir el más adecuado garantiza un perfecto acabado.

 

Los trabajos de pintura y carpintería se realzan gracias a los barnices. Camuflan rasguños, grietas, protegen frente al fuego o contrarrestan el efecto de la humedad y el vapor de agua en estancias como el baño o la cocina. En su mayoría, se aplican en el suelo y en el mobiliario, superficies más propensas al desgaste.